Mi buen amigo Jesús, te pido
por mi mamita para que nunca le falte
la alegría de enseñanos a amar.
Te pido por ella para que nunca se olvide
de mostrarnos a vivir en la verdad.
Cuídala y guárdala, llénala de tu presencia
y de tu paz de ser cada día
anunciadora de tu bondad. Amén.